Quienes somos

El diseño gráfico

Nuestro camino comienza en 1998 mientras cursábamos el último año de la carrera de diseño gráfico en la UNCuyo, cuando comenzamos a trabajar para distintas empresas de Mendoza, las cuales nos ayudaron a formar las bases sobre las que creció el estudio de diseño. La mayoría de estas empresas hoy en día siguen trabajando con el estudio de manera sostenida.

Mantener un vínculo de trabajo durante tantos años, nos confirma que nuestro trabajo ha resultado efectivo y beneficioso para las empresas, siempre bajo un marco de trabajo conjunto, donde la confianza, el respeto y el esfuerzo mutuo ha sido una constante.

Durante el periodo 1998 - 2013, el diseño fue nuestra única actividad, recorriendo todo tipo de trabajos; desarrollo de imagen corporativa, packaging, websites, proyectos editoriales, folletería, multimedia, fotografía de productos, etc. Hasta que en el año 2013 la fotografía profesional comenzó a ocupar un lugar importante dentro de nuestro trabajo.

Cecilia Arribas - Ignacio Galobart
Cecilia Arribas - Ignacio Galobart

El flamenco

En el año 2008 nuestra hija inicia sus clases de flamenco en la academia de baile “La Coruña”, esto representa un momento muy importante, ya que años más tarde hará que nuestra actividad profesional se divida en diseño y fotografía.

La participación de un hijo en este tipo de actividades siempre obliga a los papás a encontrar la manera de conservar esos recuerdos para siempre. Nuestro camino para lograrlo fue comenzar a fotografiar sus presentaciones, fotos que eran compartidas con el resto de los papas a través de las redes sociales. Esto derivó en la propuesta de una de las directoras de la academia, Lis García, de encargarnos de fotografiar las funciones para el resto de los padres.

El desafío era grande y la recompensa fue aún mayor, ya que ver la felicidad de los demás padres observando las fotos de sus hijos en el escenario, nos hizo sentir que tomamos la mejor decisión.

La fotografía profesional

Fotografiar a tantos chicos en un escenario resultó ser un entrenamiento muy duro, pero terminó dándonos las herramientas necesarias para crecer en la fotografía y comenzar a enfrentar nuevos y más difíciles desafíos. A las fotos en los escenarios siguieron las sesiones fotográficas y luego fueron sumándose eventos sociales, casamientos, quinceañeras, bautismos, cumpleaños, presentaciones y todos aquellos acontecimientos donde sea necesario captar en una imagen un momento que no se volverá a repetir.